Category Archives: La Nacion

La Foto que Habla. Nik en La Nacion

Talvez no sea objetivo ya que me encanto la pelicula Kunk Fu Panda. Pero la verdad que esta buena la pregunta tambien. Donde esta D’elia?

Bernardo Neustad-Politicamente incorrecto

La verdad, no puedo opinar de lo que no conozco. Lo que se es que evidentemente elogiar a Bernardo Neustad es hoy politicamente incorrecto (Talvez en 10 anios pase a ser correcto conociendo los vaivenes de la “opinion publica).
 No tengo idea de la vida de Bernardo Neustad a no ser por los ultimos 10 anios donde lo vi participar de eventos interesantes, siempre callado, humilde, cuando cualquier otro hubiera asumido un papel estelar. Por otra parte, leia sus comentarios en Ambito Financiero y eran muy oportunos. Tambien se de su preocupacion en ayudar a Argentinos jovenes con potencial. En fin..son cosas mas o menos buenas. 
Pero de nuevo, que hizo antes…ni idea….lo que me aterra es leer los comentarios de la nota de su sepelio en La Nacion Estoy seguro que muchos de los que escriben tampoco saben como yo y sin embargo lo “matan” y tambien lo hacen con quienes concurrieron a su sepelio….en fin….creo que es un excelente reflejo de como estamos como sociedad, divididos, sin poder ver en la gente sus cosas buenas y malas. Al final, todos tenemos virtudes y defectos y seguramente cambieremos de ideas, evolucionaremos, nos equivocaremos etc…..pero no….la mayoria de nuestra sociedad (parece) solo ve las cosas o blancas o negras.
Esa misma gente critica a La Nacion por no defender la pluralidad de ideas y la democracia y lo hace JUSTAMENTE escribiendo con LIBERTAD en su pagina web. Quien los entiende? Y decir esto quiere decir que no se pueda criticar a La Nacion en la epoca de la dictadura? Ahora bien, toda esa gente que critica estaba tan en contra en aquella epoca? Y mas aun…no sera que en La Nacion la gente que trabaja ahora talvez es totalemente distinta? Pero no..todo es blanco y negro. Y siempre segun el prisma de una ideologia recalcitrante. Una verdadera pena porque muestra lo dificil que sera evolucionar como sociedad.

Un agregado: Luego de escribir el post lei en La Nacion del domingo una columna de Enrique Valiente Noailles acerca de “La Trampa del Maniqueismo”  que me parecio muy apropiada para ser agregada.

Agregado II: Vale la pena citar el comentario de Alfredo Casero en TVR al respecto
“Lo critican por sus contradicciones en un pais donde todos ,semana a semana, cambian de opinion?”
“No se pusieron a analizar el contexto donde decia las cosas?”
“QUe el bien y que es el mal”

Precisas Imprecisiones de un Diputado de la Nacion

Carlos Kunkel es un personaje increible. Creo que ni aun quien este de acuerdo con el gobierno actual puede justificarlo. Esta conclusion, en mi caso, surge de las veces que escucho sus declaraciones en alguna radio. Es inadmisible que un diputado sea tan grosero en la forma de expresarse. Pero bueno, esto en todo caso es una apreciasion subjetiva mia asi que no la tendre en cuenta para el resto del analisis.
Tratando de ser objetivo hoy lo escuche en un programa de Radio America, justificar lo injustificable, como por ejemplo, la falta de referencias que hace Cristina K en sus discursos a las cosas que le importan a la sociedad. Pero ademas, sumo a eso “precisas imprecisiones” que no aportan nada mas que confusion a la gente que no conoce.
Particularmente estaba muy enojado con el diario La Nacion a raiz del editorial de hoy. Comenzo entonces a despotricar contra “el diario de los Saguier”, liberales que nos llevaron a la destruccion y que durante los 70 no decian nada de lo que pasaba mientras que ahora se la pasan presionando en contra de los intereses del gobierno.
Paso a aclararle a Kunkel un par de cosas:
-En los 70 la mayoria del control accionario de La Nacion la tenia la familia Mitre (no Saguier).
-Si no me engano, el mayor de los Saguier ronda los 45 anios con lo cual, en el 77 tenia 15 anios y creo que no escribia los editoriales.
-Fernan (Segun insistia Kunkel, “Ferdinand”) es el secretario de redaccion con lo cual su trabajo es conducir el diario de todos los dias, la opinion del diario no la expresa el en los editoriales.
-Pero lo mas incoherente resulta ser la facilidad que tienen de retorcer realidades. Si La Nacion es el diablo por lo que hizo en los 70. No deberia ser el Peronismo el diablo por lo que hizo en los 90? En otros terminos, si La Nacion no tiene derecho a expresarse por sus culpas de los 70, Kunkel, como Peronista que se dice, no podria tampoco expresarse por lo que, segun el sobre todo, el peronismo hizo en los 90.

Parrafo aparte. La ingratitud hacia Duhalde que fue quien llevo a K, y a Kunkel, a estar donde estan fue increible tambien. Es mas, segun Kunkel, K no llego gracias a Duhalde. Hubiera llegado igual gracias al 23% del pueblo que lo voto.

Acerca del populismo

Este excelente analisis de Marcos Aguinis que aparece hoy en La Nacion es muy claro tanto para quienes estamos por aca como para mis amigos que viven en el exterior y no terminan de entender todo lo que pasa por aca. Vale la pena la lectura.

Entre todo me parecio genial la definicion del metodo que usa el populismo.
El metodo: crear un enemigo externo, un enemigo interno y un enemigo… anterior. Además de poner siempre la culpa afuera, la inyectan contra lo que ocurrió antes para, de esa forma, depredar sin límites.

Politica de microfono y atril sin otra sustancia

Buen comentario de Fernando Laborda hoy en La Nacion.
Ese mismo microfono reprodujo cada cosa……

Contradicciones en una sociedad confundida

Dificil postear en vacaciones. Pero quiero registrar esto que vi al pasar.
Cuando se conocieron las modificaciones al regimen de AFJP (Esto merecen varios post pero quedara para la proxima) La Nacion hizo una encuesta en la calle para conocer que opinaba la gente. La abrumadora mayoria quiere un regimen estatal de reparto. Pero lo que me genero este comentario fue la opinion de una chica de 21 anios que dijo:
” Si alguien me va a robar el dinero, prefiero que sea el estado quien lo haga”

Toda una definicion de la confusion en la que estamos

Sensaciones

Muy buena esta carta de lectores de hoy en el diario La Nacion.

Sensaciones
Señor Director: “Hablando de las «sensaciones» de inseguridad y de inflación, a mí me está dando otra: la «sensación» de guerrilla actuando en los 70. “Lo ejemplifico: un amigo civil sin piernas por una explosión, cientos de artículos de LA NACION, un tiroteo en el que nos vimos envueltos (al pasar por la calle) y vecinos que resultaron ser guerrilleros que fabricaban bombas y tenían explosivos como para morir ellos, su familia y todas las de nuestro edificio. “Recuerdo el miedo, los titulares, los cientos de muertos, heridos, secuestros y atentados de todo tipo. Pero, curiosamente, me dicen que es tan sólo una sensación como las demás, ya que esto no pasó.” María Eugenia Devoto CI 5.568.230 Rawson 2595 Olivos (Bs.As.)

Crimenes de lesa humanidad-La historia completa

No puedo estar mas de acuerdo con la editorial de La Nacion de hoy. Tanto en la interpretacion de lo que es un crimen de lesa humanidad como en critica a la revision parcial de nuestra historia reciente. Ojala podamos un dia tener una vision completa que nos ayude ademas a construir en base de consensos una sociedad mejor. Al final no es eso lo que queremos todos???

Estoy tan de acuerdo que mas alla del hiperlink lo voy a copiar textual, porque vale la pena leerlo y talvez alguien tiene fiaca de cliquear. (la negrita es mia)

Editorial diario La Nacion

La decisión del juez federal Norberto Oyarbide de considerar como crímenes de lesa humanidad y, por tanto, imprescriptibles, los delitos cometidos por la Triple A durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón ilumina una parte de nuestro oscuro pasado, al dar cuenta de que el terrorismo de Estado tuvo su inicio con anterioridad al golpe militar de marzo de 1976.

Todo cuanto se haga para esclarecer nuestro pasado trágico y para mantener viva la memoria histórica de los argentinos debe ser bienvenido. Especialmente, cuando desde algunos sectores se pretende hacer una lectura parcial sobre la violencia que asoló al país en la década del 70.
Ninguna revisión servirá si se pretende ofrecer una pintura absolutamente unilateral de los hechos, reflejando sólo una cara de la realidad, en función de las conveniencias de una determinada fracción ideológica.

Así como la Corte Suprema de Justicia invalidó las leyes de punto final y obediencia debida, sancionadas durante la presidencia de Raúl Alfonsín, para permitir que se reabran juicios por los delitos cometidos desde el Estado a partir del 24 de marzo de 1976, y así como el juez Oyarbide acaba de habilitar la investigación de los crímenes cometidos por una organización parapolicial inspirada por José López Rega, es de lamentar que hasta ahora ningún magistrado haya calificado como delitos de lesa humanidad los numerosos atentados contra la vida humana llevados a cabo por organizaciones terroristas como el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y Montoneros.

Indigna ver a quien supuestamente fue uno de los jefes operativos de la Triple A paseándose por las calles de Valencia, libre de toda condena, por supuesto. Tanto como puede indignar ver hoy a conspicuos militantes montoneros apoltronados en despachos oficiales y hasta jactándose de un pasado guerrillero que puso fin a numerosas vidas inocentes.

Hemos señalado ya en esta columna editorial que la inconstitucionalidad e invalidez de las leyes que amnistiaron a militares acusados de violaciones a los derechos humanos debería habilitar a cualquiera de los deudos de las víctimas caídas como consecuencia de la acción de los citados grupos guerrilleros a reclamar, con iguales argumentos, la nulidad de los indultos que beneficiaron a integrantes de esas fracciones que sembraron el terror en la sociedad argentina y la imprescriptibilidad de sus crímenes.

Lamentablemente, el criterio de la mayoría de los jueces argentinos parece ser diferente, a partir de la desacertada posición asumida por la Corte Suprema, cuando ésta no hizo lugar a la extradición del terrorista de la ETA Lariz Iriondo, solicitada por España. En ese caso, el máximo tribunal sostuvo que no cabe aplicar la calificación de delito de lesa humanidad a aquellas acciones de terrorismo en las cuales no intervino el Estado.

De este modo, la Corte sentó un precedente a partir del cual gravísimos atentados como los cometidos contra la embajada de Israel o la AMIA no podrían ser considerados delitos de lesa humanidad a menos que se probara la participación de algún agente estatal.

Contrariamente a lo sostenido por nuestro más alto tribunal, el Estatuto de Roma para la Corte Penal Internacional ha establecido que se entenderá por crimen de lesa humanidad cualquiera de una serie de actos que se cometan “como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque”. Entre tales actos, además del asesinato, el exterminio, la esclavitud, la deportación o traslado forzoso de población, la encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional, la tortura, la violación y otros abusos sexuales de gravedad comparable, y la desaparición forzada de personas, figura la “persecución de un grupo o colectividad, con identidad propia fundada en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos”. Y por “ataque contra una población civil”, entiende “una línea de conducta que implique la comisión múltiple de actos (…) contra una población civil, de conformidad con la política de un Estado o de una organización de cometer esos actos o para promover una política”.

Resultaba evidente que Lariz Iriondo había participado de un ataque contra policías españoles por motivos políticos, que la policía puede considerarse un grupo con identidad propia y que la ETA constituye una organización. Igual criterio podría aplicarse respecto del atentado contra la AMIA, efectuado por motivos políticos y religiosos contra un grupo con identidad propia.

Algo similar puede decirse de los grupos terroristas que, durante los años 70, atacaban, por motivos políticos, a grupos con identidad propia, tales como militares, policías, empresarios de grandes corporaciones y hasta sindicalistas. Como ha señalado el especialista Carlos Manfroni, el elemento que interesa, a fin de calificar el delito de lesa humanidad en este caso, es que tales ataques no se realizaban por un motivo de índole personal contra un individuo determinado, sino por su pertenencia a un grupo, muchas veces sin que los terroristas conocieran siquiera la identidad de las víctimas.

Esta conceptualización de los crímenes de lesa humanidad sirve para comprender cómo, en función de parámetros ideológicos, a veces se pretende ocultar una parte de la tragedia argentina iniciada hace más de tres décadas. También es útil para entender que la violencia setentista respondió a múltiples causas y no fue impulsada únicamente desde un sector.

No por eso somos partidarios de promover la idea de que se remueva nuestro trágico pasado para juzgar a todos aquellos que tuvieron responsabilidades delictivas. La memoria debe ser asumida en forma integral y no debe ser usada como causa de la prolongación de los conflictos.

Lo importante es avanzar hacia una reconciliación que difícilmente llegará si se siguen resucitando odios a partir de la pretensión oficial de fragmentar nuestra visión sobre los nefastos episodios de un pasado del que los argentinos debemos recoger enseñanzas sin quedar presos de él.